El descubrimiento y la Colonización de Puerto Rico
Fue durante su segundo viaje a las Américas que Cristóbal Colón llegó a lo que hoy es Puerto Rico. Cuando él y su tripulación arrivaron en 1493 encontraron la isla habitada por algunos miles de indios arahuacos conocidos como Taínos. La población indígena le llamaba a la isla Borikén, pero Colón antes de continuar explorando más del Caribe, la llamó isla de San Juan Bautista.
Quince años más tarde un miembro del grupo de Colón regresó a la isla. Se trataba de Juan Ponce de León, el conquistador español que más tarde sería famoso por su infructuosa búsqueda de la fuente de la juventud. Ponce de León fue el primer gobernador español de la isla, supervisando una tropa de 50 soldados y un grupo de colonizadores. Los españoles prontamente descubrieron el puerto que hoy conocemos como San Juan, pero en ese tiempo le llamaron Puerto Rico. Con el pasar de los años, sin embargo, el nombre de la isla y del puerto se intercambiaron: Puerto Rico pasó a referirse a toda la isla, y San Juan al puerto y a la ciudad que creció a su alrededor.
Aunque el puerto ofrecía una localización hermosa, Ponce de León decidió ubicar el asentamiento en otro lugar. Seleccionó un lugar rodeado de árboles, montañas y pantanos a dos millas al sur del puerto, dándole el nombre de Caparra. Resultó que este lugar no era el ideal para la sede del gobierno ni para una base militar. Los pantanos hacían del lugar uno insalubre y difícil de llegar. Estaba localizado demasiado lejos del puerto, lo que dificultaba la transportación de bienes, y era dificil de defender. Los colonizadores solicitaron a Ponce de León mover el asentamiento, pero éste se rehusó. Sólo una orden del rey de España revocó la decisión de Ponce de León.
Los colonos escogieron como nuevo hogar una hermosa isla barrera a lo largo de la costa norte. Era un lugar excelente: pasaba por alto la entrada al puerto de San Juan; estaba abierta a los vientos que provenían del mar y tenía características tales como arrecifes dentados a lo largo del lado del océano y la orilla escarpada en el lado del puerto, lo que lo hacía una defensa natural. La transferencia de los colonos de Caparra a San Juan comenzó en 1519 y fue completada en 1521, año en el que Ponce de León abandonó Puerto Rico para colonizar la Florida.
Los taínos inicialmente recibieron y ayudaron a los españoles. Su amistad se convirtió en hostilidad, sin embargo, una vez los europeos incrementaron en número, empezaron a tomar sus tierras y a raptar a las taínas. Los españoles obligaron a muchos taínos a trabajar como esclavos en minas de oro y producción de cosechas. Estos tipos de trabajos, más las enfermedades que los europeos trajeron consigo llevaron a la población indígena hacia la extinción. Aunque al principio los taínos estaban temerosos de luchar porque creían que los españoles eran inmortales, rápidamente se dieron cuenta de que no lo eran cuando unos taínos ahogaron a un soldado español. En 1511 los taínos comenzaron a rebelarse contra los españoles, pero sus armas primitivas, achas de piedra y flechas eran inefectivas comparadas con las armas de fuego de los españoles. Después de los taínos ser derrotados, muchos se fueron a las Antillas Menores, islas del Caribe más pequeñas que se encuentran al sudeste, donde unieron fuerzas con los caribes que eran una tribu feroz de indios sudamericanos que anteriormente habian sido enemigos de los taínos. Juntos comenzaron una campaña de terror y hostigamiento contra los colonos españoles por cerca de un cuarto de siglo.
Puerto Rico pasó a ser conocida como la puerta a las Indias, nombre que la gente utilizaba para referirse a las islas del Caribe. Aunque la isla no poseía mucho oro ni plata, los oficiales españoles aún reconocían que era importante. Debido a las corrientes oceánicas y a los vientos, tanto la flota como los galeones pasaban cerca de San Juan según comenzaban sus viajes mercantiles a través del Caribe. La localización estratégica de Puerto Rico también ofrecía acceso relativamente fácil a las tierras que el imperio español reclamaba para sí. Los oficiales del gobierno decidieron que para proteger las tierras que habían tomado en Centro y Sur América, incluyendo su ruta mercantil en el Caribe, debian establecer uno de sus fuertes más importantes en la isleta de San Juan, lo que hoy se conoce como el viejo San Juan.
http://www.cr.nps.gov/nr/twhp/wwwlps/lessons/60sjspanish/60facts1.htm
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viernes, 1 de noviembre de 2013
Taínos
Los habitantes que encontraron los españoles al llegar a Puerto Rico fueron los indios taínos, una tribu descendiente de los indios Arawak (arahuacos) de Venezuela. Su idioma escrito era en forma de petroglifos, símbolos que se tallaban en piedra y su idioma pertenecía a la misma familia de los arahuacos. Su sociedad era comunal y practicaban la polígamia.
Cristóbal Colón en su diario los describió como gente de cuerpos esbeltos, altos y hermosos, de color oscuro o aceitunado y con el pelo corto. Eran carilampiños y sin vellos en el cuerpo. Según Cristobal Colón, su idioma era ""apacible, el más dulce en el mundo, siempre con una risa"". Debido al calor de los densos bosques, su vestimenta era muy poca. Los hombres y los niños por lo general no usaban nada. Las mujeres andaban desnudas de la cintura hacia arriba, mientras que abajo traían ""naguas"" de algodón hasta la mitad de la pantorrilia, y las mujeres cacicas hasta los tobillos. Este hábito era de las mujeres casadas, las doncellas ninguna cosa traian de estos delantares, que llamaban naguas. Hombres y mujeres se adornaban con pintura, collares, pulseras, pantallas y pendientes en la nariz hechos en hueso, piedra o arcilla.
El cacique de más jerarquia en Borikén a la llegada de Colón era el cacique Agüeybaná. El cacique era una posición hereditaria privilegiada. El cacique era polígamo y algunas de sus esposas eran de casamientos políticos que unían a los yucayeques y formaban nuevas alianzas. La isla estaba dividida en cacicazgos. Puerto Rico tenia alrededor de 20 caciques a la llegada de Cristobal Colón. La Isla a su vez se subdividía en provincias, distritos y aldeas, cada uno con su cacique.
La estructura social se componía de:
Nitaínos que eran los nobles, guerreros, y los artesanos. Estimados por ser de mejor sangre que los demás, tenian a su cargo a otros indios y venían a ser los lugartenientes de los caciques.
Naborias: eran los siervos y eran de la clase más baja.
Los caciques (Jefes) eran posiciones heredadas y procedían de la clase de nitaínos.
Los bohíques (curanderos) procedían de su propio linaje.
No está claro si los nitaínos eran nacidos o se ganaban su clase social. Los nitaínos gobernaban sobre los naborias. Éstos últimos pescaban, cazaban, hacían el trabajo en los conucos, generalmente el trabajo pesado.
El yucayeque (aldea, pueblo) se construia cerca de abastos de agua, tales como rios y lagos, con un patio en el centro y a la sombra de árboles altos. Tenía cuatro caminos que se extendían fuera del batey. Una cerca alta rodeaba la aldea. Había un camino que conducía directamente al río o lago con dos torres altas usadas como miradores a ambos lados. Alrededor del yucayeque se establecían los conucos o granjas. Algunos yucayeques tenían fuera de sus paredes plazas utlizadas para deportes.
Los bohíos (chozas indígena) eran estructuras redondas con techos cónicos sin ventanas. El caney, construido solamente para caciques y bohiques, se localizaba siempre en una ubicación prominente. Tenían estructuras rectangulares y con ventanas. Eran grandes y a veces alojaban 15 familias. Se construían de bejucos y paja. Cada bohío y caney tenía espacio para almacenamiento hecho de una superficie plana que colgaba del techo de la morada. Para almacenar se utilizaban cestas tejidas. El piso de la morada era de tierra y se mantenia inmaculadamente limpio. Para cocinar se utlizaba el fogón y ollas grandes de arcilla; para sentarse, los dujos y para dormir, hamacas. Como mascotas, tenían loros domesticados y pequeños perros domesticados mudos que llamaban josibi, ya extintos.
La yuca era el alimento básico; de su harina se hacía el pan de casabe. También cosechaban guanábana, yautía, calabaza, mamey, papaya, piña, achiote, batatas y maíz. El maní, la guayaba, la piña, la uva de mar, los guisantes negros, los ajíes y los frijoles eran todos silvestres. Con el maíz se hacía cerveza. La pesca era otro medio de sustento. La pesca de rio se hacía con un veneno que se depositaba en el agua para aturdir a los peces y así capturarlos con sus manos. El veneno no era dañino al momento de consumir el pescado. Del mar consumían ostras, carrucho, cangrejos y manatí. La caza no ofrecía mucho por no haber animales grandes en la isla: sólo se cazaban pájaros, loros, jutías, iguanas y serpientes. Muchos de éstos se cocinaban a la ""barbacoa"", palabra que hoy utilizamos en español y en inglés ""BBQ"".
El pilón que hoy dia se usa es de origen taíno. El pilón era tallado de un árbol con diámetro de hasta 25 pulgadas. Estos eran tallados rústicamente o bien terminados y pulidos, dependiendo de la habilidad del tallador. Se usaban para moler maíz, hierbas medicinales e ingredientes que se usaban para la pintura que adornaba sus cuerpos.
Las canoas de los taínos eran hechas de troncos de árboles. Documentación española registra que tomaba varios meses completar una canoa. Algunas de estas canoas tenían cabida para más de 100 personas, las cuales utlizaban para comerciar en las islas vecinas.
La mujer taína se dedicaba a las necesidades de la familia, atendía la granja y el cultivo de cosechas. Las madres cargaban sus bebés en su espalda en una tabla acolchonada asegurada a la frente del bebé. La tabla con el tiempo deformaba la frente del bebé aplastándola, así que muchos taínos tenían la frente algo aplastada, lo que algunos de ellos encontraban atractivo.
Areytos eran las ceremonias religiosas celebradas en el batey de los yucayeques. El baile ceremonial era una de las actividades principales. Arreglarse para un areyto conllevaba pintarse el cuerpo de rojo, con plumas de loro, joyas de concha marina y coral y pendientes de oro. El cacique y los bohíques usaban capas decoradas con plumas. También había areytos de amores, y otros lastimeros, otros bélicos, con sus respectivas sonatas acomodadas. En la conjura de los caciques boriqueños, en Guaynía, se cantó un areyto, jurando y prediciendo la muerte de los invasores, antes del alzamiento de 1511, pero se ignora la letra y ritmo de éste.
El major legado dejado por los taínos fue su arte. Muchas de sus tradiciones, costumbres y artefactos no lograron sobrevivir la invasión española, pero hay algo de esculturas, cerámica, joyas, tejidos, cetros, puñales, cemíes, dujos, cinturones de juego y otros artefactos taínos en museos hoy. La mayor parte de sus artefactos ceremoniales fueron escondidos de los españoles en cuevas.
El 25 de septiembre de 1493, Cristobal Colón navegó desde el puerto de Cádiz, España, en su segundo viaje al Nuevo Mundo. Hizo una parada en las Islas Canarias y el 3 de noviembre se topó con la isla de Guadalupe, donde rescataron un puñado de indios de las manos de los ""caribes"". Los indios reclamaron ser de una isla al norte llamada Borikén. Después de descubrir las Islas Vírgenes marcaron en sus mapas a Puerto Rico y la Sierra de Luquillo. Para asombro de los españoles los indios saltaron al océano y nadaron hacia la costa de Borikén. La flota de barcos continuó navegando al este, hasta llegar a la costa occidental de Borikén. Anclaron en la región de Aguada / Aguadilla.
El fin de la existencia sencilla del taíno de Puerto Rico ocurrió hace más de 500 años, a partir del 19 de noviembre de 1493. En 1508 Ponce de Leon llegó a la Isla con intenciones de asentarse. Pero no fue hasta 1509 que comenzó esa colonización. Los españoles cometieron innumerables atrocidades contra los pacíficos taínos. Suicidios en masa, trabajo forzado, y principalmente enfermedades diezmaron sus números rápidamente. En 1516, sólo ocho años después, había tan pocos taínos en el Caribe que Fray Bartolomé de las Casas logró ganar una ""orden de la corona"" para libertar a los indios que quedaban.
En 1527, una epidemia de viruela en Puerto Rico mató una tercera parte de la población taína restante.
Fuente:
http://www.proyectosalonhogar.com
Cristóbal Colón en su diario los describió como gente de cuerpos esbeltos, altos y hermosos, de color oscuro o aceitunado y con el pelo corto. Eran carilampiños y sin vellos en el cuerpo. Según Cristobal Colón, su idioma era ""apacible, el más dulce en el mundo, siempre con una risa"". Debido al calor de los densos bosques, su vestimenta era muy poca. Los hombres y los niños por lo general no usaban nada. Las mujeres andaban desnudas de la cintura hacia arriba, mientras que abajo traían ""naguas"" de algodón hasta la mitad de la pantorrilia, y las mujeres cacicas hasta los tobillos. Este hábito era de las mujeres casadas, las doncellas ninguna cosa traian de estos delantares, que llamaban naguas. Hombres y mujeres se adornaban con pintura, collares, pulseras, pantallas y pendientes en la nariz hechos en hueso, piedra o arcilla.
El cacique de más jerarquia en Borikén a la llegada de Colón era el cacique Agüeybaná. El cacique era una posición hereditaria privilegiada. El cacique era polígamo y algunas de sus esposas eran de casamientos políticos que unían a los yucayeques y formaban nuevas alianzas. La isla estaba dividida en cacicazgos. Puerto Rico tenia alrededor de 20 caciques a la llegada de Cristobal Colón. La Isla a su vez se subdividía en provincias, distritos y aldeas, cada uno con su cacique.
La estructura social se componía de:
Nitaínos que eran los nobles, guerreros, y los artesanos. Estimados por ser de mejor sangre que los demás, tenian a su cargo a otros indios y venían a ser los lugartenientes de los caciques.
Naborias: eran los siervos y eran de la clase más baja.
Los caciques (Jefes) eran posiciones heredadas y procedían de la clase de nitaínos.
Los bohíques (curanderos) procedían de su propio linaje.
No está claro si los nitaínos eran nacidos o se ganaban su clase social. Los nitaínos gobernaban sobre los naborias. Éstos últimos pescaban, cazaban, hacían el trabajo en los conucos, generalmente el trabajo pesado.
El yucayeque (aldea, pueblo) se construia cerca de abastos de agua, tales como rios y lagos, con un patio en el centro y a la sombra de árboles altos. Tenía cuatro caminos que se extendían fuera del batey. Una cerca alta rodeaba la aldea. Había un camino que conducía directamente al río o lago con dos torres altas usadas como miradores a ambos lados. Alrededor del yucayeque se establecían los conucos o granjas. Algunos yucayeques tenían fuera de sus paredes plazas utlizadas para deportes.
Los bohíos (chozas indígena) eran estructuras redondas con techos cónicos sin ventanas. El caney, construido solamente para caciques y bohiques, se localizaba siempre en una ubicación prominente. Tenían estructuras rectangulares y con ventanas. Eran grandes y a veces alojaban 15 familias. Se construían de bejucos y paja. Cada bohío y caney tenía espacio para almacenamiento hecho de una superficie plana que colgaba del techo de la morada. Para almacenar se utilizaban cestas tejidas. El piso de la morada era de tierra y se mantenia inmaculadamente limpio. Para cocinar se utlizaba el fogón y ollas grandes de arcilla; para sentarse, los dujos y para dormir, hamacas. Como mascotas, tenían loros domesticados y pequeños perros domesticados mudos que llamaban josibi, ya extintos.
La yuca era el alimento básico; de su harina se hacía el pan de casabe. También cosechaban guanábana, yautía, calabaza, mamey, papaya, piña, achiote, batatas y maíz. El maní, la guayaba, la piña, la uva de mar, los guisantes negros, los ajíes y los frijoles eran todos silvestres. Con el maíz se hacía cerveza. La pesca era otro medio de sustento. La pesca de rio se hacía con un veneno que se depositaba en el agua para aturdir a los peces y así capturarlos con sus manos. El veneno no era dañino al momento de consumir el pescado. Del mar consumían ostras, carrucho, cangrejos y manatí. La caza no ofrecía mucho por no haber animales grandes en la isla: sólo se cazaban pájaros, loros, jutías, iguanas y serpientes. Muchos de éstos se cocinaban a la ""barbacoa"", palabra que hoy utilizamos en español y en inglés ""BBQ"".
El pilón que hoy dia se usa es de origen taíno. El pilón era tallado de un árbol con diámetro de hasta 25 pulgadas. Estos eran tallados rústicamente o bien terminados y pulidos, dependiendo de la habilidad del tallador. Se usaban para moler maíz, hierbas medicinales e ingredientes que se usaban para la pintura que adornaba sus cuerpos.
Las canoas de los taínos eran hechas de troncos de árboles. Documentación española registra que tomaba varios meses completar una canoa. Algunas de estas canoas tenían cabida para más de 100 personas, las cuales utlizaban para comerciar en las islas vecinas.
La mujer taína se dedicaba a las necesidades de la familia, atendía la granja y el cultivo de cosechas. Las madres cargaban sus bebés en su espalda en una tabla acolchonada asegurada a la frente del bebé. La tabla con el tiempo deformaba la frente del bebé aplastándola, así que muchos taínos tenían la frente algo aplastada, lo que algunos de ellos encontraban atractivo.
Areytos eran las ceremonias religiosas celebradas en el batey de los yucayeques. El baile ceremonial era una de las actividades principales. Arreglarse para un areyto conllevaba pintarse el cuerpo de rojo, con plumas de loro, joyas de concha marina y coral y pendientes de oro. El cacique y los bohíques usaban capas decoradas con plumas. También había areytos de amores, y otros lastimeros, otros bélicos, con sus respectivas sonatas acomodadas. En la conjura de los caciques boriqueños, en Guaynía, se cantó un areyto, jurando y prediciendo la muerte de los invasores, antes del alzamiento de 1511, pero se ignora la letra y ritmo de éste.
El major legado dejado por los taínos fue su arte. Muchas de sus tradiciones, costumbres y artefactos no lograron sobrevivir la invasión española, pero hay algo de esculturas, cerámica, joyas, tejidos, cetros, puñales, cemíes, dujos, cinturones de juego y otros artefactos taínos en museos hoy. La mayor parte de sus artefactos ceremoniales fueron escondidos de los españoles en cuevas.
El 25 de septiembre de 1493, Cristobal Colón navegó desde el puerto de Cádiz, España, en su segundo viaje al Nuevo Mundo. Hizo una parada en las Islas Canarias y el 3 de noviembre se topó con la isla de Guadalupe, donde rescataron un puñado de indios de las manos de los ""caribes"". Los indios reclamaron ser de una isla al norte llamada Borikén. Después de descubrir las Islas Vírgenes marcaron en sus mapas a Puerto Rico y la Sierra de Luquillo. Para asombro de los españoles los indios saltaron al océano y nadaron hacia la costa de Borikén. La flota de barcos continuó navegando al este, hasta llegar a la costa occidental de Borikén. Anclaron en la región de Aguada / Aguadilla.
El fin de la existencia sencilla del taíno de Puerto Rico ocurrió hace más de 500 años, a partir del 19 de noviembre de 1493. En 1508 Ponce de Leon llegó a la Isla con intenciones de asentarse. Pero no fue hasta 1509 que comenzó esa colonización. Los españoles cometieron innumerables atrocidades contra los pacíficos taínos. Suicidios en masa, trabajo forzado, y principalmente enfermedades diezmaron sus números rápidamente. En 1516, sólo ocho años después, había tan pocos taínos en el Caribe que Fray Bartolomé de las Casas logró ganar una ""orden de la corona"" para libertar a los indios que quedaban.
En 1527, una epidemia de viruela en Puerto Rico mató una tercera parte de la población taína restante.
Fuente:
http://www.proyectosalonhogar.com
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