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martes, 22 de diciembre de 2015
jueves, 17 de diciembre de 2015
lunes, 14 de diciembre de 2015
lunes, 7 de diciembre de 2015
Historia de los Reyes Magos
La historia que llegó hasta nuestros días es que tres Magos –o sabios- llegaron de Oriente a Palestina, guiados por una estrella. La Biblia, más concretamente el Evangelio según San Mateo –único libro que menciona el episodio-, dice que los Magos pasaron primero por Jerusalén, donde fueron a ver a Herodes y a preguntarle por el "Rey de los judíos", que acababa de nacer. "Hemos visto su estrella en el Oriente y venimos a adorarlo".
Esto alarmó a Herodes, que consultó a sus sacerdotes y fueron ellos los que indicaron que, según la profecía, sería en Belén donde nacería el Mesías. Herodes les pidió entonces que, una vez que hubiesen encontrado al Niño, le avisaran, ya que él también quería "adorarlo".
En realidad, sus intenciones eran asesinarlo pero, dice San Mateo, esto les fue "revelado en sueños" a los Magos que entonces regresaron a su tierra por otro , evitando volver a pasar por Jerusalén.
Pero antes, vieron al Niño recién nacido: "Entraron en la , encontraron al niño con María, su , y, postrándose, lo adoraron; luego, abriendo sus tesoros, le ofrecieron presentes: oro, incienso y mirra", relata Mateo.
Y eso es lo que dice el Evangelio. El relato bíblico fue luego progresivamente adornado durante la Edad Media. Poco a poco, los Magos se convirtieron en Reyes y se los bautizó Gaspar, Melchor y Baltasar.
Custodios de los tesoros de Adán
El Libro de la Caverna de los Tesoros es un escrito del siglo VI que busca establecer las genealogías de los patriarcas bíblicos y de los reyes de Israel y de Judá a fin de probar que Jesucristo desciende de Adán.
En ese texto se dice que los presentes que los Magos orientales llevaron a Jesús habían sido depositados por el mismísimo Adán en Persia, en el monte Nud (nombre que significa paraíso), para que fuesen llevados al Mesías, cuya llegada sería anunciada por una estrella de extraordinario tamaño.
De generación en generación, dice el libro, doce magos eran encargados de acechar el cielo para descubrir la señal esperada. Para ello debían subir cada año al monte Nud y rezar allí por tres días observando el firmamento. Así fue como un día vieron la estrella que les indicó que el momento había llegado, tomaron entonces los presentes y emprendieron el viaje hacia Palestina.
Aunque por un tiempo se habló de muchos magos, hasta doce como lo señala el Libro de la Caverna, finalmente el número se estabilizó en tres. Fue en buena medida a partir de la cantidad de regalos que se empezó a hablar de tres Magos. Un número simbólico además, ya que representa la Trinidad (Padre, Hijo y Espíritu Santo).
Desde el siglo VI llevan los nombres que hoy conocemos y que los han convertido en leyenda.
La leyenda dorada
A fines del siglo XIII, Jacobus de Voragine (1228-1298), cronista italiano y Obispo de Génova, escribió un libro llamado La leyenda dorada, en el cual hace el retrato de todos los santos y santas católicos e incluye a los tres Magos de Oriente, reuniendo todas las tradiciones que sobre ellos circulaban hasta el momento, incluso los nombres que se les había empezado a dar desde el siglo VI. Su descripción fue la siguiente:
"El primero de los magos se llamaba Melchor, era un anciano de cabellos blancos y larga barba. Obsequió el oro al Señor como su rey, porque el oro significa la realeza de Cristo. El segundo, llamado Gaspar, joven, sin barba, rojo de tez, rindió a Jesús, a través del incienso, el homenaje a su divinidad. El tercero, de rostro negro, luciendo toda la barba, se llamaba Baltasar; la mirra en sus manos recordaba que el Hijo debía morir".
Quedó de este modo consagrada la interpretación del significado de los obsequios, símbolo de tres características de Jesús: su realeza, su divinidad y su condición humana y mortal. La mirra era una resina aromática que se usaba en la conservación de los cuerpos.
En La Leyenda dorada, los nombres aparecen en tres idiomas, latín, hebreo y griego. Esta última versión es la que hoy usamos. En latín, los nombres de los reyes magos eran, según Voragine, Appellius, Amerius y Damascus. En hebreo, Galgalat, Malgalat y Sarathin. Y, en griego, Caspar, Balthasar y Melchior.
De Magos a Reyes y Santos
Las representaciones más antiguas de los magos los mostraban en trajes persas, con pantalones fruncidos en el tobillo y gorros frigios. Ofrecen sus presentes también según el rito persa, sosteniendo las ofrendas con las manos cubiertas por sus mantos. Fue a partir del siglo IX que se los empezó a representar como Reyes, con las testas coronadas.
Y, a partir del siglo XIII, pasaron a representar las tres edades de la vida: Gaspar, adolescente, joven, imberbe; Baltasar, hombre maduro con barba; y Melchor, un anciano calvo con barba blanca.
Primero se los consideró árabes o persas; poco a poco pasaron a representar los tres continentes hasta entonces conocidos: Asia, Europa y África. A partir del siglo XV, encarnan a toda la humanidad: un asiático, un blanco y un negro. En la catedral de Viseu, en Portugal, se ve incluso a un cuarto mago: un aborigen brasileño también ofrece presentes al recién nacido.
El título de Reyes se les empezó a dar a partir del siglo III, pero recién en torno al 1200 esa condición empezó a reflejarse en la iconografía que, además, poco a poco les fue agregando camellos y un séquito de sirvientes. Más tarde fueron considerados santos, y sus reliquias llegaron en el siglo XII a la catedral de Colonia, donde son veneradas hasta el día de hoy.
Pese a su origen misterioso, o tal vez por eso mismo, son parte de todo el folklore que rodea a las fiestas navideñas. Tienen incluso su propia fecha, el 6 de enero, día de la Epifanía (que significa revelación o aparición, en referencia a que Jesús se muestra al mundo), y en algunos países son venerados como santos que velan por el Niño Jesús en su pesebre.
Durante mucho tiempo, y en especial entre los cristianos de Oriente, la Epifanía era una fecha más importante que Navidad porque representaba el momento de la presentación del Niño Dios a los hombres.
http://informe21.com/actualidad/la-verdadera-historia-detras-de-los-reyes-magos
sábado, 5 de diciembre de 2015
Otra versión del origen de la navidad
NAVIDAD: LA VERDADERA HISTORIA DE SU ORIGEN
Aunque la Navidad es actualmente época de regalos, de celebraciones y reuniones familiares, lo cierto es que su origen responde en realidad a otros factores históricos que involucran al poderoso Imperio Romano, a ritos paganos y poco tienen que ver con el hecho histórico que conmemoran: el nacimiento del niño Jesús.
Todos sabemos que el 25 de diciembre se conmemora el nacimiento de Jesús de Nazaret, pero la verdad es que se desconoce la fecha exacta de este hecho histórico. El análisis de ciertos fragmentos de los evangelios, así como de otros documentos de aquella época, han permitido a los historiadores realizar diferentes hipótesis sobre el nacimiento de Jesucristo. Algunos hablan de abril o mayo, mientras que otros concluyen que fue en Septiembre u Octubre.
¿POR QUÉ SE CELEBRA EL 25 DE DICIEMBRE?
navidad-historia-y-origen-pesebre
La explicación más consistente de los historiadores es que el origen de la Navidad estuvo relacionado con una serie de decisiones tomadas por los altos mandos de la iglesia cristiana en los siglos III y IV. Entre ellas, se considera como la más determinante, la moción del Papa Julio I en 350 para establecer la navidad el 25 de diciembre. Esto fue decretado 4 años después por el Papa Liberio.
El por qué de la elección de esta fecha se relaciona con la necesidad de la recientemente oficializada religión cristiana de imponerse sobre los tradicionales cultos paganos romanos. En diciembre se celebraba -en el gran espacio ocupado por el Imperio Romano- el culto a Saturno, dios de la agricultura (principal sustento y actividad económica de estos pueblos). Las Saturnales se realizaban del 17 al 23 de diciembre, los días más cortos del año, y luego el 25 de diciembre se consideraba en nacimiento del nuevo sol.
La iglesia cristiana eligió entonces el 25 de diciembre como día del nacimiento de Jesús como estrategia en su proceso de expansión, en el que sistemáticamente buscó absorber y fusionar sus celebraciones con los ritos paganos de los diversos pueblos convertidos.
El ritual de la navidad fue evolucionando con los siglos, lo que festejamos hoy día es muy distante de estas primeras navidades, y responde principalmente a costumbres originarias del siglo XIX y a la influencia de la sociedad de consumo.
De todos modos, la verdadera historia del origen de la navidad no debe distanciarnos de nuestras creencias personales y familiares. Puesto que la esencia de estas fiestas trasciende lo histórico, y reside en lo espiritual, y está muy bien que así sea.
Os deseamos una feliz navidad de parte de todo el equipo de Sobrehistoria.com
http://sobrehistoria.com/navidad-historia-y-origen/
Aunque la Navidad es actualmente época de regalos, de celebraciones y reuniones familiares, lo cierto es que su origen responde en realidad a otros factores históricos que involucran al poderoso Imperio Romano, a ritos paganos y poco tienen que ver con el hecho histórico que conmemoran: el nacimiento del niño Jesús.
Todos sabemos que el 25 de diciembre se conmemora el nacimiento de Jesús de Nazaret, pero la verdad es que se desconoce la fecha exacta de este hecho histórico. El análisis de ciertos fragmentos de los evangelios, así como de otros documentos de aquella época, han permitido a los historiadores realizar diferentes hipótesis sobre el nacimiento de Jesucristo. Algunos hablan de abril o mayo, mientras que otros concluyen que fue en Septiembre u Octubre.
¿POR QUÉ SE CELEBRA EL 25 DE DICIEMBRE?
navidad-historia-y-origen-pesebre
La explicación más consistente de los historiadores es que el origen de la Navidad estuvo relacionado con una serie de decisiones tomadas por los altos mandos de la iglesia cristiana en los siglos III y IV. Entre ellas, se considera como la más determinante, la moción del Papa Julio I en 350 para establecer la navidad el 25 de diciembre. Esto fue decretado 4 años después por el Papa Liberio.
El por qué de la elección de esta fecha se relaciona con la necesidad de la recientemente oficializada religión cristiana de imponerse sobre los tradicionales cultos paganos romanos. En diciembre se celebraba -en el gran espacio ocupado por el Imperio Romano- el culto a Saturno, dios de la agricultura (principal sustento y actividad económica de estos pueblos). Las Saturnales se realizaban del 17 al 23 de diciembre, los días más cortos del año, y luego el 25 de diciembre se consideraba en nacimiento del nuevo sol.
La iglesia cristiana eligió entonces el 25 de diciembre como día del nacimiento de Jesús como estrategia en su proceso de expansión, en el que sistemáticamente buscó absorber y fusionar sus celebraciones con los ritos paganos de los diversos pueblos convertidos.
El ritual de la navidad fue evolucionando con los siglos, lo que festejamos hoy día es muy distante de estas primeras navidades, y responde principalmente a costumbres originarias del siglo XIX y a la influencia de la sociedad de consumo.
De todos modos, la verdadera historia del origen de la navidad no debe distanciarnos de nuestras creencias personales y familiares. Puesto que la esencia de estas fiestas trasciende lo histórico, y reside en lo espiritual, y está muy bien que así sea.
Os deseamos una feliz navidad de parte de todo el equipo de Sobrehistoria.com
http://sobrehistoria.com/navidad-historia-y-origen/
Historia de la navidad
La Navidad representa para el mundo cristiano el resurgimiento de la esperanza de salvación que trajo consigo Jesucristo... la rememoración de su mensaje de amor, paz y redención.
Cada año desde hace aproximadamente 2.000 años, la noche del 24 de diciembre se festeja la Noche Buena y al siguiente día laNatividad.
Sin embargo, la fecha exacta del nacimiento de Jesús es uno de los tantos misterios aún por desentrañar acerca de su vida. El año en que ocurrió este acontecimiento bien pudo ser entre el ocho y el cuatro antes de nuestra era; y en lo que respecta al día, se dice que los primeros cristianos tenían la creencia de que había sido un 25, aunque podía haber sido entre marzo y diciembre.
Lo importante para el mundo cristiano era recordar el nacimiento del niño Jesús en Belén y mantener viva su Palabra, y así, se eligió el mes en que se desarrollaban las celebraciones más relevantes. En Roma, las Saturnalia eran fiestas dedicadas al dios Saturno en las cuales abundaban cantos y vinos; las Sigillaria, era la fiesta de las muñecas; las Brumalia, conmemoraban el nacimiento del sol; las Juvenalia, eran festivales en honor a la juventud; las Hanukkah eran las fiestas de las luces, etcétera.
En el año 270, el emperador Aureliano consideró que si debía fijarse una fecha para conmemorar la Navidad, ésta debía coincidir con otras festividades entre las que destacaba la del 25 de diciembre, las Brumalia o renacimiento del Sol. Fue hasta mediados del siglo IV, cuando la Iglesia Romana determinó esa fecha como el día de la Natividad y el seis de enero como el de la Adoración de los Reyes Magos.
Al paso de los años, el cristianismo fue extendiéndose, y aunque la Iglesia cristiana trataba de impedir que las tradiciones y celebraciones paganas "empañaran" los festejos por el nacimiento de Jesucristo, las nuevas modalidades fueron enriqueciendo la fiesta navideña para que no dejara de sentirse el regocijo por la llegada de Jesús.
http://www.icarito.cl/enciclopedia/articulo/primer-ciclo-basico/historia-geografia-y-ciencias-sociales/identidad-y-diversidad-cultural/2010/12/45-1590-9-historia-de-la-navidad.shtml
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