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lunes, 28 de septiembre de 2015
Maestro Eulogio
MAESTRO EULOGIO
La palabra MAESTRO es mucho más que un certificado otorgado para la enseñanza. Ese fue el título dado a los grandes literatos y sabios de la antigüedad, aunque nunca hubieran dado clases. A Cristo se le conoce como el Gran Maestro. En la historia, se le llama MAESTRO a todos los que han dejado una lección en alguna de las ramas del conocimiento.
Eulogio Cardona Beltrán se ganó ese título en más de una rama del saber. Fue maestro en los deportes, en las comunicaciones, en el quehacer cultural, en ciencias políticas, en labor social. Y en medio de esas actividades, ostentaba el título de maestro del sistema de educación pública, con los estudios y acreditaciones requeridos. Así enseñaba en un salón de clases y seguía enseñando fuera de la escuela. Quienes lo conocimos y compartimos con Eulogio Cardona en cualquiera de sus múltiples facetas, sabemos que daba una lección de humanismo en todas ellas. Más aún, integraba la educación a las otras actividades. Cuando se involucraba en deportes, daba cátedra de ética y profesionalismo, más allá de la técnica. Viajó al extranjero, no como un turista más, sino como maestro siempre en busca de nuevos conocimientos. Se interesaba en la cultura y sociedad de cada país, para luego enseñar a otros lo positivo de cada país que podía traerse al ámbito local en el deporte, la cultura, la educación y demás renglones de la sociedad.
En su labor en la radio su elocuencia y su dominio del lenguaje eran lecciones sin hacer un plan didáctico. Su prédica sobre la justicia social no se quedaba en las palabras. Se involucraba personalmente y hacía acto de presencia en los reclamos de las comunidades y en situaciones individuales. Usaba el micrófono para fustigar al político dictador y al funcionario negligente. Cuando una persona humilde o un niño indefenso era víctima de una injusticia, la voz de Eulogio Cardona retumbaba haciendo temblar a los poderosos. Mencionaba por nombre y apellido a los políticos y aristócratas que angustiaban al pueblo. Nadie se atrevía a contestarle, pues siempre estaba armado de la verdad con evidencia. Y por el contrario, la respuesta muchas veces era una solución a los problemas que planteaba.
En la enseñanza formal, en el salón de clases, Eulogio Cardona lograba impactar a sus estudiantes en la edad más difícil, la adolescencia. Era exigente al punto de causar resentimiento en algunos. Su insistencia en la lectura y en la corrección ortográfica y gramatical parecía en determinado momento un entrenamiento militar. Pero pasado el curso, los estudiantes admitían que esa disciplina y rigor de Eulogio habían hecho la diferencia en ellos. No pocos de sus alumnos dicen, años después, que las lecciones de ese MAESTRO los encaminaron hacia el éxito en la vida. Hasta recuerdan palabra por palabra algunas lecciones. Como cuando le preguntaban sobre el lenguaje obsceno: “Palabras obscenas son: hambre, pobreza, esclavitud, guerra, injusticia.”
El Maestro Eulogio se fue repentinamente la noche del miércoles 23 de septiembre. La estación de radio de la que fue propietario, Radio Progreso, recogió el duelo del pueblo, de sus estudiantes y compañeros que resumieron sus vivencias con el inolvidable maestro. Cuya huella en la educación es tan grande que se mantendrá tras su partida.
lunes, 24 de agosto de 2015
Consecuencias del Grito de Lares
| Grito de Lares 1868 |
Se conoce popularmente como el Grito de Lares a la revolución puertorriqueña por su independencia de España, llevada a cabo el 23 de septiembre de 1868. En el siglo XIX, en América Latina se utilizó la expresión de “Grito? como sinónimo de declaración de independencia. Por ejemplo, el Grito de Dolores (México, 1810), el Grito de Ipiranga (Brasil, 1822), y el Grito de Yara (Cuba, 1868).
La insurrección armada se inició en Lares, un pueblo localizado en el centro-oeste de Puerto Rico que, a su vez, formaba parte de una de las regiones de la economía agrícola comercial de aquella época. Para el tiempo del Grito, su paisaje montañoso y de frondoso verdor con su clima tropical y de abundante lluvia, estaba muy activo con unas 500 haciendas productoras de café. En todo Puerto Rico, junto a la producción de otras mercancías comerciales como la caña de azúcar y el tabaco, las necesidades alimenticias básicas se obtenían de la agricultura de subsistencia, la crianza de ganado y la pesca. El jefe militar del Grito de Lares, don Manuel Rojas, precisamente era uno de los principales hacendados cafetaleros.
Tarde en la noche del 23 de septiembre, ante el ejército rebelde de alrededor de mil hombres congregados en su hacienda, el general Rojas dio el grito de libertad de Puerto Rico. “En la casa de Rojas?, señaló el gobernador español José Laureano Sanz (Informe del 4 de julio de 1869), “recibió la rebelión su bautismo?.
En su discurso revolucionario, como ha documentado la historiadora Olga Jiménez, el general Rojas “se dirigió a las tropas que estaban afuera y les habló de la necesidad de derrocar el gobierno en el poder para terminar con sus prácticas de tiranía. Hizo mención de las contribuciones exorbitantes, de la corrupción de los funcionarios y del deber de ponerle fin a tal régimen de tiranía?. Tras agotar las alternativas pacíficas y las legales permitidas por España, y para conquistar la soberanía nacional propia, los revolucionarios puertorriqueños tomaron la determinación de organizarse para llevar a cabo la revolución armada y así terminar con la dominación colonial.
La insurrección armada se inició en Lares, un pueblo localizado en el centro-oeste de Puerto Rico que, a su vez, formaba parte de una de las regiones de la economía agrícola comercial de aquella época. Para el tiempo del Grito, su paisaje montañoso y de frondoso verdor con su clima tropical y de abundante lluvia, estaba muy activo con unas 500 haciendas productoras de café. En todo Puerto Rico, junto a la producción de otras mercancías comerciales como la caña de azúcar y el tabaco, las necesidades alimenticias básicas se obtenían de la agricultura de subsistencia, la crianza de ganado y la pesca. El jefe militar del Grito de Lares, don Manuel Rojas, precisamente era uno de los principales hacendados cafetaleros.
Tarde en la noche del 23 de septiembre, ante el ejército rebelde de alrededor de mil hombres congregados en su hacienda, el general Rojas dio el grito de libertad de Puerto Rico. “En la casa de Rojas?, señaló el gobernador español José Laureano Sanz (Informe del 4 de julio de 1869), “recibió la rebelión su bautismo?.
En su discurso revolucionario, como ha documentado la historiadora Olga Jiménez, el general Rojas “se dirigió a las tropas que estaban afuera y les habló de la necesidad de derrocar el gobierno en el poder para terminar con sus prácticas de tiranía. Hizo mención de las contribuciones exorbitantes, de la corrupción de los funcionarios y del deber de ponerle fin a tal régimen de tiranía?. Tras agotar las alternativas pacíficas y las legales permitidas por España, y para conquistar la soberanía nacional propia, los revolucionarios puertorriqueños tomaron la determinación de organizarse para llevar a cabo la revolución armada y así terminar con la dominación colonial.
-Breves antecedentes históricos
A partir del 1492, Puerto Rico y los demás países antillanos vinieron a constituir el corazón geográfico y el punto de partida histórico de la formación de la América Latina y del Caribe colonial. En el transcurso de los siglos XVI al XVIII se fue formando y diferenciando una sociedad colonial criolla. La composición social colonial se fue configurando mediante la interacción de los indios taínos, los colonizadores españoles y los esclavos de áfrica, articulados en sucesivas estructuras socioeconómicas y con sus aportaciones culturales diversas.
Semejante a lo ocurrido en todas las colonias americanas, Puerto Rico también tuvo sus movimientos precursores emancipadores. Por ejemplo, la rebelión de los vecinos de San Germán, Ponce y Coamo de 1702-1711, que desacataron al Gobierno y afirmaron la autoridad de los cabildos. A comienzos del siglo XIX, en la coyuntura histórica de la invasión y ocupación de España por parte de la Francia del emperador Napoleón Bonaparte, en Puerto Rico se organizó un movimiento revolucionario con sede en la Villa de San Germán, encabezado por la élite criolla, para lograr la independencia. La llegada de tropas de España y la represión del liderato frustraron ese intento. También hubo otras tentativas revolucionarias en 1823 y en 1838.
A lo largo del siglo XIX, los puertorriqueños se agruparon en varias tendencias políticas: la conservadora, sostenedora de la dominación española; la reformista, que promovía el gobierno con mayor participación criolla y cambios económicos favorables a la Isla; y la independentista, que luchaba por la soberanía plena puertorriqueña. En 1866-67, comisionados liberales reformistas e independentistas (José Julián Acosta, Francisco Mariano Quiñones y Segundo Ruiz Belvis) denunciaron el despotismo colonial y formularon peticiones de consenso económicas (libertad de comercio, fomento agrícola industrial), sociales (abolición de la esclavitud y del sistema de la libreta de jornaleros), y políticas (descentralización administrativa y mayor gobierno propio) ante una Junta Informativa de Madrid. La Metrópoli imperial ignoró las demandas, incumplió una vieja promesa de “Leyes Especiales? de carácter autonómico (1837), impuso más impuestos a la colonia y el Gobernador español, usando de pretexto un motín de soldados en junio de 1867, ordenó el arresto de prominentes liberales.
Semejante a lo ocurrido en todas las colonias americanas, Puerto Rico también tuvo sus movimientos precursores emancipadores. Por ejemplo, la rebelión de los vecinos de San Germán, Ponce y Coamo de 1702-1711, que desacataron al Gobierno y afirmaron la autoridad de los cabildos. A comienzos del siglo XIX, en la coyuntura histórica de la invasión y ocupación de España por parte de la Francia del emperador Napoleón Bonaparte, en Puerto Rico se organizó un movimiento revolucionario con sede en la Villa de San Germán, encabezado por la élite criolla, para lograr la independencia. La llegada de tropas de España y la represión del liderato frustraron ese intento. También hubo otras tentativas revolucionarias en 1823 y en 1838.
A lo largo del siglo XIX, los puertorriqueños se agruparon en varias tendencias políticas: la conservadora, sostenedora de la dominación española; la reformista, que promovía el gobierno con mayor participación criolla y cambios económicos favorables a la Isla; y la independentista, que luchaba por la soberanía plena puertorriqueña. En 1866-67, comisionados liberales reformistas e independentistas (José Julián Acosta, Francisco Mariano Quiñones y Segundo Ruiz Belvis) denunciaron el despotismo colonial y formularon peticiones de consenso económicas (libertad de comercio, fomento agrícola industrial), sociales (abolición de la esclavitud y del sistema de la libreta de jornaleros), y políticas (descentralización administrativa y mayor gobierno propio) ante una Junta Informativa de Madrid. La Metrópoli imperial ignoró las demandas, incumplió una vieja promesa de “Leyes Especiales? de carácter autonómico (1837), impuso más impuestos a la colonia y el Gobernador español, usando de pretexto un motín de soldados en junio de 1867, ordenó el arresto de prominentes liberales.
-La revolución
Para entonces, Puerto Rico era una nación con cuatro siglos de formación y desarrollo histórico y cultural. Contaba con una población de 656,328 habitantes (Censo de 1867) distribuidos en 68 pueblos por todo el país. En el verano de 1867, en una reunión de alto nivel del liberalismo puertorriqueño el sector reformista acaudillado por José Julián Acosta, Julián Blanco, Calixto Romero y otros optaron por “esperar? a un cambio político “favorable? en España. El sector independentista se decidió por el camino de organizar la revolución. Entre ellos figuraban el Dr. Ramón Emeterio Betances, Segundo Ruiz Belvis, Carlos Elías Lacroix y otros. Algunos ya habían sufrido persecusión política y destierros por sus actividades abolicionistas e ideas políticas.
Betances y Ruiz Belvis habían escapado a Nueva York donde operaba desde 1865 una Sociedad Republicana de Cuba y Puerto Rico, que promovía la independencia de estas últimas colonias españolas en América. Uno de los integrantes de esa sociedad, lo era el exiliado puertorriqueño, Dr. José Francisco Basora. A la acusación del Gobernador español de que “conspiraban? contra España, ellos se constituyeron en Comité Revolucionario y respondieron con un Manifiesto a los Habitantes de Puerto Rico (16 julio 1867), de seis páginas, afirmando otro significado libertador de “conspiración?: “Debemos conspirar sin tregua porque es necesario que un día acabe el régimen colonial en nuestra Isla; porque Puerto Rico finalmente tiene que ser libre?. Denunciaron la tiranía colonial (la inexistencia de un Gobierno puertorriqueño, contribuciones que el pueblo no vota, despilfarro militar, corrupción generalizada de los funcionarios, carencias educativas de todo tipo, etc.), exhortaron a los paisanos reformistas a desengañarse con los intereses de la Metrópoli, subrayaron la importancia de “mirar nuestros intereses? y afirmaron la unidad y solidaridad revolucionaria antillana.
Segundo Ruiz Belvis falleció a destiempo (noviembre 1867) en un viaje de solidaridad latinoamericana que comenzaría en Chile. Betances honró su memoria llamándolo el primer mártir de la revolución. Desde la isla vecina de Saint Thomas hizo llegar a Puerto Rico su famosa proclama de los Diez Mandamientos de los Hombres Libres: (1) Abolición de la esclavitud, (2) derecho de votar todos los impuestos, (3) libertad de cultos, (4) libertad de palabra, (5) libertad de imprenta, (6) libertad de comercio, (7) derecho de reunión, (8) derecho de poseer armas, (9) inviolabilidad del ciudadano, (10) derecho de elegir nuestras autoridades.
En enero de 1868, un núcleo de patriotas ubicados en Santo Domingo reconstituyeron el Comité Revolucionario, es decir, el alto mando que operaba desde el exilio forzado integrado por Betances, Mariano Ruiz Quiñones, Lacroix, R. Mella, José Celis Aguilera, Basora (en Nueva York); y a ellos se unió el arzobispo de Santo Domingo, don Fernando Arturo Meriño, de orientación liberal y quien había vivido en Puerto Rico. Bajo el lema Patria-Justicia-Libertad, redactaron una Constitución Provisoria de la revolución puertorriqueña, destacando en su Artículo 2 el objetivo de establecer “la independencia de Puerto Rico, bajo la forma republicana democrática?. Durante los meses subsiguientes del año 1868, Betances encabezando el Comité desde afuera (obligado luego a operar desde Curazao y St. Thomas) se encargaría de reunir armas y pertrechos militares necesarios y preparar una expedición libertadora. Reubicados en Puerto Rico, Lacroix en Ponce, Celis en San Juan y Juan Chavarri en Mayagüez, ciudades principales, serían los enlaces con la organización del movimiento por toda la Isla.
El proceso organizativo fue una tarea difícil y compleja, puesto que en el contexto del despotismo militar colonial vigente, todo tenía que hacerse en el clandestinaje. Poco a poco se fueron fundando Juntas revolucionarias en los pueblos y unidades de barrios que se modelaron a base de las sociedades revolucionarias europeas y según principios de los ritos de la masonería, a la cual pertenecían muchos, utilizando seudónimos y claves secretas. Puerto Rico era fundamentalmente rural y la transportación interior se hacía a caballo o en coche, con demoras de días de un lugar a otro; el medio de comunicación más avanzado, el telégrafo, estaba controlado por el Gobierno. Las proclamas se imprimían en islas vecinas, o en imprentas secretas, y circulaban a escondidas. El Gobierno mantenía una vigilancia constante.
Para septiembre había una porción de Juntas en varios pueblos. Los revolucionarios de Lares, Camuy, San Sebastián, y de la altura de Mayagüez, mejor constituidos y ansiosos por la acción, decidieron iniciar la revolución el 29 de septiembre. Por indiscreciones y delación, el 21 de septiembre la Junta del pueblo de Camuy, donde se proyectaba dar el Grito, fue descubierta y su dirigente Manuel María González fue arrestado con documentos comprometedores. Para no dar tiempo a una movilización militar del Gobierno, el liderato de estos pueblos decidió la acción armada para el día 23. La documentación conocida sugiere que todo esto ocurrió fuera de sintonía con el Comité en el exterior y los enlaces principales.
En esas circunstancias, no obstante, se formó un núcleo de ejército rebelde de alrededor de 1,000 hombres. Medianamente armados con rifles y revólveres algunos, y con machetes la mayoría, tras proclamar la independencia y encabezados por los generales Manuel Rojas y Juan de Mata Terreforte, tarde en la noche del 23 de septiembre tomaron por asalto el pueblo de Lares. Los comerciantes españoles Amell, Ferret y otros que representaban el capital extranjero dominante y las autoridades locales fueron apresados.
Betances y Ruiz Belvis habían escapado a Nueva York donde operaba desde 1865 una Sociedad Republicana de Cuba y Puerto Rico, que promovía la independencia de estas últimas colonias españolas en América. Uno de los integrantes de esa sociedad, lo era el exiliado puertorriqueño, Dr. José Francisco Basora. A la acusación del Gobernador español de que “conspiraban? contra España, ellos se constituyeron en Comité Revolucionario y respondieron con un Manifiesto a los Habitantes de Puerto Rico (16 julio 1867), de seis páginas, afirmando otro significado libertador de “conspiración?: “Debemos conspirar sin tregua porque es necesario que un día acabe el régimen colonial en nuestra Isla; porque Puerto Rico finalmente tiene que ser libre?. Denunciaron la tiranía colonial (la inexistencia de un Gobierno puertorriqueño, contribuciones que el pueblo no vota, despilfarro militar, corrupción generalizada de los funcionarios, carencias educativas de todo tipo, etc.), exhortaron a los paisanos reformistas a desengañarse con los intereses de la Metrópoli, subrayaron la importancia de “mirar nuestros intereses? y afirmaron la unidad y solidaridad revolucionaria antillana.
Segundo Ruiz Belvis falleció a destiempo (noviembre 1867) en un viaje de solidaridad latinoamericana que comenzaría en Chile. Betances honró su memoria llamándolo el primer mártir de la revolución. Desde la isla vecina de Saint Thomas hizo llegar a Puerto Rico su famosa proclama de los Diez Mandamientos de los Hombres Libres: (1) Abolición de la esclavitud, (2) derecho de votar todos los impuestos, (3) libertad de cultos, (4) libertad de palabra, (5) libertad de imprenta, (6) libertad de comercio, (7) derecho de reunión, (8) derecho de poseer armas, (9) inviolabilidad del ciudadano, (10) derecho de elegir nuestras autoridades.
En enero de 1868, un núcleo de patriotas ubicados en Santo Domingo reconstituyeron el Comité Revolucionario, es decir, el alto mando que operaba desde el exilio forzado integrado por Betances, Mariano Ruiz Quiñones, Lacroix, R. Mella, José Celis Aguilera, Basora (en Nueva York); y a ellos se unió el arzobispo de Santo Domingo, don Fernando Arturo Meriño, de orientación liberal y quien había vivido en Puerto Rico. Bajo el lema Patria-Justicia-Libertad, redactaron una Constitución Provisoria de la revolución puertorriqueña, destacando en su Artículo 2 el objetivo de establecer “la independencia de Puerto Rico, bajo la forma republicana democrática?. Durante los meses subsiguientes del año 1868, Betances encabezando el Comité desde afuera (obligado luego a operar desde Curazao y St. Thomas) se encargaría de reunir armas y pertrechos militares necesarios y preparar una expedición libertadora. Reubicados en Puerto Rico, Lacroix en Ponce, Celis en San Juan y Juan Chavarri en Mayagüez, ciudades principales, serían los enlaces con la organización del movimiento por toda la Isla.
El proceso organizativo fue una tarea difícil y compleja, puesto que en el contexto del despotismo militar colonial vigente, todo tenía que hacerse en el clandestinaje. Poco a poco se fueron fundando Juntas revolucionarias en los pueblos y unidades de barrios que se modelaron a base de las sociedades revolucionarias europeas y según principios de los ritos de la masonería, a la cual pertenecían muchos, utilizando seudónimos y claves secretas. Puerto Rico era fundamentalmente rural y la transportación interior se hacía a caballo o en coche, con demoras de días de un lugar a otro; el medio de comunicación más avanzado, el telégrafo, estaba controlado por el Gobierno. Las proclamas se imprimían en islas vecinas, o en imprentas secretas, y circulaban a escondidas. El Gobierno mantenía una vigilancia constante.
Para septiembre había una porción de Juntas en varios pueblos. Los revolucionarios de Lares, Camuy, San Sebastián, y de la altura de Mayagüez, mejor constituidos y ansiosos por la acción, decidieron iniciar la revolución el 29 de septiembre. Por indiscreciones y delación, el 21 de septiembre la Junta del pueblo de Camuy, donde se proyectaba dar el Grito, fue descubierta y su dirigente Manuel María González fue arrestado con documentos comprometedores. Para no dar tiempo a una movilización militar del Gobierno, el liderato de estos pueblos decidió la acción armada para el día 23. La documentación conocida sugiere que todo esto ocurrió fuera de sintonía con el Comité en el exterior y los enlaces principales.
En esas circunstancias, no obstante, se formó un núcleo de ejército rebelde de alrededor de 1,000 hombres. Medianamente armados con rifles y revólveres algunos, y con machetes la mayoría, tras proclamar la independencia y encabezados por los generales Manuel Rojas y Juan de Mata Terreforte, tarde en la noche del 23 de septiembre tomaron por asalto el pueblo de Lares. Los comerciantes españoles Amell, Ferret y otros que representaban el capital extranjero dominante y las autoridades locales fueron apresados.
-Los hechos y las consecuencias
En Lares se dio el grito de la libertad de todo Puerto Rico. Se instituyó un Gobierno Provisional de la República de Puerto Rico bajo la presidencia de don Francisco Ramírez Medina. El Presidente Ramírez proclamó la abolición de la libreta servil jornalera y la libertad a todos los esclavos que se sumaran a la lucha o fueran impedidos; e instó a sus paisanos a cumplir con el deber de libertar a Puerto Rico.
En la mañana del 24, una fuerza rebelde de unos 300 o más intentaron tomar el pueblo de San Sebastián del Pepino.Confiados en el apoyo de la milicia local, fueron sorprendidos por las autoridades alertadas de antemano. En la Batalla del Pepino los insurgentes sufrieron varios muertos y heridos. Desconociendo estas acciones, Betances se encontraba en St. Thomas donde las autoridades danesas le confiscaron el barco con 300 rifles, un cañón y miles de municiones. Al quedar aislados y desconectados, los revolucionarios resolvieron replegarse en pequeños grupos por la zona montañosa del oeste. En definitiva, extendiéndose hasta diciembre el Gobierno logró una contraofensiva y la derrota militar de la insurrección. Matías Brugman, Baldomero Baurén (Guayubín), Joaquín Parrilla y otros revolucionarios murieron en enfrentamientos posteriores con los militares.
Hay documentación oficial conocida de alrededor de 600 presos. El Gobernador, general Sanz destacó el peligro que representaba el Grito de Lares al encontrarse involucrados “individuos de todas las clases que componen esta sociedad?. De la muestra de prisioneros: 39% jornaleros, 18% de clases medias, 15% labradores, 10% esclavos, 7% comerciantes, 6.5% artesanos, 4.5% hacendados. En las cárceles de Arecibo y Aguadilla murieron 85 prisioneros del Grito. Entre los arrestados en Lares figuran Mariana Bracetti y Obdulia Serrano, esposas de los hermanos Manuel y Miguel Rojas, y en el pueblo de Juana Díaz, la morena libre Francisca Brignoni, que abogaba por la libertad de los esclavos: son apenas una muestra de las incontables mujeres, la mayoría anónimas, que también integraban las sociedades secretas o simpatizaban con la causa independentista.
Si hubiesen logrado desencadenar la revolución más coordinada y en puntos diversos a la vez, Sanz informó al Gobierno de España, que probablemente los vencedores iban a ser los puertorriqueños en armas. En Puerto Rico se produjeron manifestaciones populares a favor de la excarcelación de los presos y contra las penas de muerte impuestas a Manuel Rojas, Rodulfo Echevarría, Pedro Segundo García, Clodomiro Abril, Ignacio Balbino Ostolaza, Andrés Pol y Leoncio Rivera. Y en Madrid, Eugenio María de Hostos, Manuel Alonso y otros puertorriqueños prominentes intercedieron éxitosamente con el presidente Francisco Serrano, que acababa de dirigir una revolución antimonárquica en España. El 25 de enero de 1869 el Gobierno decretó una Amnistía General. Pero muchos patriotas como Betances, Rojas, Lacroix, Aurelio Méndez, y muchos más se vieron obligados al exilio.
Sin embargo, es un hecho histórico que más que por las gestiones reformistas, fue al calor del Grito de Lares que el Gobierno de España, a partir de 1869, permitió la formación de algunos partidos políticos (conservador y liberal-reformista) y la libertad de prensa y reunión (aunque bajo censura y con licencia), y se allanó el camino para la abolición definitiva de la esclavitud y del régimen jornalero precapitalista en 1873. Fue de 1870 en adelante y hasta el fin de la dominación española en 1898 que en Puerto Rico se vivió una efervescencia cultural y de afirmación puertorriqueña y se intensificaron los reclamos por el gobierno propio en sus vertientes autonomistas e independentistas.
En la mañana del 24, una fuerza rebelde de unos 300 o más intentaron tomar el pueblo de San Sebastián del Pepino.Confiados en el apoyo de la milicia local, fueron sorprendidos por las autoridades alertadas de antemano. En la Batalla del Pepino los insurgentes sufrieron varios muertos y heridos. Desconociendo estas acciones, Betances se encontraba en St. Thomas donde las autoridades danesas le confiscaron el barco con 300 rifles, un cañón y miles de municiones. Al quedar aislados y desconectados, los revolucionarios resolvieron replegarse en pequeños grupos por la zona montañosa del oeste. En definitiva, extendiéndose hasta diciembre el Gobierno logró una contraofensiva y la derrota militar de la insurrección. Matías Brugman, Baldomero Baurén (Guayubín), Joaquín Parrilla y otros revolucionarios murieron en enfrentamientos posteriores con los militares.
Hay documentación oficial conocida de alrededor de 600 presos. El Gobernador, general Sanz destacó el peligro que representaba el Grito de Lares al encontrarse involucrados “individuos de todas las clases que componen esta sociedad?. De la muestra de prisioneros: 39% jornaleros, 18% de clases medias, 15% labradores, 10% esclavos, 7% comerciantes, 6.5% artesanos, 4.5% hacendados. En las cárceles de Arecibo y Aguadilla murieron 85 prisioneros del Grito. Entre los arrestados en Lares figuran Mariana Bracetti y Obdulia Serrano, esposas de los hermanos Manuel y Miguel Rojas, y en el pueblo de Juana Díaz, la morena libre Francisca Brignoni, que abogaba por la libertad de los esclavos: son apenas una muestra de las incontables mujeres, la mayoría anónimas, que también integraban las sociedades secretas o simpatizaban con la causa independentista.
Si hubiesen logrado desencadenar la revolución más coordinada y en puntos diversos a la vez, Sanz informó al Gobierno de España, que probablemente los vencedores iban a ser los puertorriqueños en armas. En Puerto Rico se produjeron manifestaciones populares a favor de la excarcelación de los presos y contra las penas de muerte impuestas a Manuel Rojas, Rodulfo Echevarría, Pedro Segundo García, Clodomiro Abril, Ignacio Balbino Ostolaza, Andrés Pol y Leoncio Rivera. Y en Madrid, Eugenio María de Hostos, Manuel Alonso y otros puertorriqueños prominentes intercedieron éxitosamente con el presidente Francisco Serrano, que acababa de dirigir una revolución antimonárquica en España. El 25 de enero de 1869 el Gobierno decretó una Amnistía General. Pero muchos patriotas como Betances, Rojas, Lacroix, Aurelio Méndez, y muchos más se vieron obligados al exilio.
Sin embargo, es un hecho histórico que más que por las gestiones reformistas, fue al calor del Grito de Lares que el Gobierno de España, a partir de 1869, permitió la formación de algunos partidos políticos (conservador y liberal-reformista) y la libertad de prensa y reunión (aunque bajo censura y con licencia), y se allanó el camino para la abolición definitiva de la esclavitud y del régimen jornalero precapitalista en 1873. Fue de 1870 en adelante y hasta el fin de la dominación española en 1898 que en Puerto Rico se vivió una efervescencia cultural y de afirmación puertorriqueña y se intensificaron los reclamos por el gobierno propio en sus vertientes autonomistas e independentistas.
| Autor: Dr. Francisco Moscoso 12 de septiembre de 2014 Copiado de: http://www.enciclopediapr.org/esp/article.cfm?ref=06101303&page=4 |
Consecuencias del descubrimiento de América
CONSECUENCIAS DEL DESCUBRIMIENTO DE AMÉRICA
Las consecuencias del descubrimiento fueron varias, tanto para Europa como para América, y tanto de tipo económico, social, político o cultural.
A) CONSECUENCIAS PARA AMÉRICA
Entre las consecuencias económicas para América destacan la introducción de nuevos cultivos adaptados al clima americano. El mejor ejemplo es el del café. Hoy el mejor café del mundo es el de Sudamérica, tanto el colombiano como el brasileño. El trigo lo introdujeron frailes españoles en Ecuador.
Entre las consecuencias sociales surgen las más dramáticas: mortalidad masiva de indígenas (guerras, trabajos forzados y epidemias nuevas), introducción de dos nuevas razas (blanca y negra), y cruce masivo racial entre indios y blancos: mestizos; entre negros y blancos: mulatos; entre negros e indios: zambos. Esta mezcla racial es la seña de identidad de la América actual. Los asiáticos llegaron en el siglo XIX, tras las emencipaciones. La esclavitud se convierte en vergonzosamente normal en América hasta finales del siglo XIX. Una nueva clase social triunfa: la burguesía criolla (americanos de origen europeo), que será la gran protagonista de la vida americana en abierta rivalidad con los funcionarios metropolitanos europeos.
Entre las consecuencias políticas se produce la caída de los imperios precolombinos: aztecas, mayas o incas, entre los más destacados, así como todo una cultura global indoamericana. Los indios de las zonas más inaccesibles (las selvas amazónicas, las planicies al norte de México o las pampas y extremo sur de Chile) escapan a este proceso y resisten la conquista hasta que son vencidos por los nuevos gobiernos republicanos independientes del siglo XIX .
Entre las consecuencias culturales, la cultura europea se introduce en todos los ámbitos de la vida, a veces incorporando rasgos indígenas. La cultura aborigen se ve relegada a los ámbitos religioso o familiar: se adaptan ritos prehispánicos al catolicismo, y se conservan las viejas lenguas quechua, aymara o náhuath entre otras muchas.
B) CONSECUENCIAS PARA EUROPA
Entre las consecuencias económicas hay que destacar cómo cultivos americanos se adaptan al clima europeo y revolucionan los hábitos alimenticios del Viejo Continente: patatas, maíz o tomates, los cuales salvaron del hambre a millares de personas. El comercio ultramarino se desarrolla grandemente y supera incluso al interior, revolucionando precios (inflación) y ciudades portuarias como Sevilla o Lisboa.
Entre las consecuencias sociales hay que destacar los millones de europeos que emigran a tierras americanas durante más de cuatrocientos años. Destaca el fenómeno del indiano: el caso del emigrante en América que abandonó su aldea sin nada y que vuelve rico a su población de origen al cabo de los años. La burguesía comercial europea se enriquece con este comercio ultramarino y logra su ascenso social, preparando su futura "revolución" a fines del siglo XVIII e inicios del XIX.
Entre las consecuencias políticas destacables es el nacimiento de los imperios europeos: español, portugués, inglés, francés u holandés, y las guerras entre ellos por el dominio de las riquezas del continente americano y nuevos territorios. La piratería oceánica es el fenómeno más significativo de guerras en alta mar, amparada por los sucesivos gobiernos metropolitanos. También los frecuentes ataques a puertos americanos por parte de las armadas europeas. En 1494, apenas descubierta América, se repartiron sus nuevas tierras los castellanos y los portugueses mediante la firma del Tratado de Tordesillas, por el que Brasil formaría parte de las posesiones lusitanas hasta Indonesia, mientras que los castellanos dominarían el resto: de Filipinas a la frontera con Brasil.
Entre las consecuencias culturales decir que se estimuló el conocimiento casi total del mundo, con los viajes y expediciones geográficas: primera vuelta por Elcano, tras la muerte de Magallanes, conocimiento de nuevas especies y minerales, dimensiones geodésicas, nueva cartografía, etc.
C) CONCLUSIÓN
Los cambios fueron tan grandes, tanto en América como en Europa, que se puede hablar de una nueva edad histórica nueva que rompe con el Medievo: el nacimiento del mundo moderno, renacentista, de predominio de la civilización occidental.
D) EL CASO ESPAÑOL. España pasó de ser un conjunto de pequeños reinos ibéricos medievales a dominar un inmenso territorio de ultramar, así como el vecino Portugal. Una problemática nueva para la Península Ibérica.
1. Las técnicas comerciales revolucionaron el país y permitieron la llegada de exóticos productos y oro y plata americanos, trayendo una gran revolución de los precios.
2. El desarrollo de la burguersía comercial española trajo como consecuencia el auge del puerto fluvial de Sevilla hasta inicios del siglo XVIII y, desde entonces, el de Cádiz. La vieja ciudad hispalense almohade se convierte en una de las grandes ciudades de Europa. El regreso algunos de los emigrados dio el nuevo tipo social del indiano enriquecido.
3. El nacimiento del vasto imperio por administrar hizo necesario el establecimiento de una capital estable donde asentar la enorme burocracia. Madrid se convertirá (Felipe II la designa Corte en 1561) en esa capital ya definitiva frente a la tónica anterior de tener una capitalidad itinerante por Castilla. Las tradicionales buenas relaciones con Inglaterra se rompen por estos motivos coloniales principalmente, siendo el principal enemigo entre fines del siglo XVI e inicios del XIX. Las enemistades con Francia o Portugal se complican aún más.
4. Se desarrollan las expediciones geográficas o científicas para desarrolar las incipientes ciencias: viaje de Elcano alrededor del mundo (siglo XVI); los viajes cartográficos de Jorge Juan y Ulloa para medir el ecuador, o el exploratorio de Malespina por toda América (siglo XVIII). Personajes como Celestino Mutis destacaron en el campo de la botánica, incluso el "inca" Garcilaso en el campo literario.
EN DEFINITIVA, tras las emancipaciones del siglo XIX, España continuó manteniendo sus contactos con el Nuevo Continente (con mayor o menor acierto: guerras neocoloniales en México, República Dominicana, Guerra Hispano-sudamericana de 1866, entre los errores; emigración de trabajadores en masa al Cono Sur americano hasta mediados del siglo XX, entre los aciertos) hasta la actualidad, a inicios del siglo XXI, con los inmigrantes latinoamericanos en España.
NOTA DEL AUTOR DE ESTA ENTRADA
En el momento de escribir esta nota el reloj marca las 0 horas y 5 minutos de la noche ya del día 3 de junio de 2013. La entrada se escribió en marzo de 2009 (justo en la víspera de mi primer viaje a ese maravilloso continente, es decir de mi particular descubrimiento en tierras peruanas, el cual, como español, ha tenido enormes consecuencias particulares para mí) por lo que ya hace cuatro años y más de dos meses desde entonces. Como autor del blog me siento enormemente sorprendido del éxito de este post, el cual no tiene mayor pretensión que un simplísimo esquema de aquel trascendental hecho histórico. Cada día que me meto en las entrañas del blog, veo las entradas a diario de todos y cada uno de los países americanos en este post. Ni que decir tiene que estoy encantado de ser leído en cada uno de esos países, tanto por alumnos como de profesores que me han citado en sus blogs y como referencia documental en trabajos escolares. A todos mis lectores, tanto los pasados como los futuros, les digo:
Copiado de: http://histocliop.blogspot.com/2009/03/blog-post_24.html
Las consecuencias del descubrimiento fueron varias, tanto para Europa como para América, y tanto de tipo económico, social, político o cultural.
A) CONSECUENCIAS PARA AMÉRICA
Entre las consecuencias económicas para América destacan la introducción de nuevos cultivos adaptados al clima americano. El mejor ejemplo es el del café. Hoy el mejor café del mundo es el de Sudamérica, tanto el colombiano como el brasileño. El trigo lo introdujeron frailes españoles en Ecuador.
Entre las consecuencias sociales surgen las más dramáticas: mortalidad masiva de indígenas (guerras, trabajos forzados y epidemias nuevas), introducción de dos nuevas razas (blanca y negra), y cruce masivo racial entre indios y blancos: mestizos; entre negros y blancos: mulatos; entre negros e indios: zambos. Esta mezcla racial es la seña de identidad de la América actual. Los asiáticos llegaron en el siglo XIX, tras las emencipaciones. La esclavitud se convierte en vergonzosamente normal en América hasta finales del siglo XIX. Una nueva clase social triunfa: la burguesía criolla (americanos de origen europeo), que será la gran protagonista de la vida americana en abierta rivalidad con los funcionarios metropolitanos europeos.
Entre las consecuencias políticas se produce la caída de los imperios precolombinos: aztecas, mayas o incas, entre los más destacados, así como todo una cultura global indoamericana. Los indios de las zonas más inaccesibles (las selvas amazónicas, las planicies al norte de México o las pampas y extremo sur de Chile) escapan a este proceso y resisten la conquista hasta que son vencidos por los nuevos gobiernos republicanos independientes del siglo XIX .
Entre las consecuencias culturales, la cultura europea se introduce en todos los ámbitos de la vida, a veces incorporando rasgos indígenas. La cultura aborigen se ve relegada a los ámbitos religioso o familiar: se adaptan ritos prehispánicos al catolicismo, y se conservan las viejas lenguas quechua, aymara o náhuath entre otras muchas.
B) CONSECUENCIAS PARA EUROPA
Entre las consecuencias económicas hay que destacar cómo cultivos americanos se adaptan al clima europeo y revolucionan los hábitos alimenticios del Viejo Continente: patatas, maíz o tomates, los cuales salvaron del hambre a millares de personas. El comercio ultramarino se desarrolla grandemente y supera incluso al interior, revolucionando precios (inflación) y ciudades portuarias como Sevilla o Lisboa.
Entre las consecuencias sociales hay que destacar los millones de europeos que emigran a tierras americanas durante más de cuatrocientos años. Destaca el fenómeno del indiano: el caso del emigrante en América que abandonó su aldea sin nada y que vuelve rico a su población de origen al cabo de los años. La burguesía comercial europea se enriquece con este comercio ultramarino y logra su ascenso social, preparando su futura "revolución" a fines del siglo XVIII e inicios del XIX.
Entre las consecuencias políticas destacables es el nacimiento de los imperios europeos: español, portugués, inglés, francés u holandés, y las guerras entre ellos por el dominio de las riquezas del continente americano y nuevos territorios. La piratería oceánica es el fenómeno más significativo de guerras en alta mar, amparada por los sucesivos gobiernos metropolitanos. También los frecuentes ataques a puertos americanos por parte de las armadas europeas. En 1494, apenas descubierta América, se repartiron sus nuevas tierras los castellanos y los portugueses mediante la firma del Tratado de Tordesillas, por el que Brasil formaría parte de las posesiones lusitanas hasta Indonesia, mientras que los castellanos dominarían el resto: de Filipinas a la frontera con Brasil.
Entre las consecuencias culturales decir que se estimuló el conocimiento casi total del mundo, con los viajes y expediciones geográficas: primera vuelta por Elcano, tras la muerte de Magallanes, conocimiento de nuevas especies y minerales, dimensiones geodésicas, nueva cartografía, etc.
C) CONCLUSIÓN
Los cambios fueron tan grandes, tanto en América como en Europa, que se puede hablar de una nueva edad histórica nueva que rompe con el Medievo: el nacimiento del mundo moderno, renacentista, de predominio de la civilización occidental.
D) EL CASO ESPAÑOL. España pasó de ser un conjunto de pequeños reinos ibéricos medievales a dominar un inmenso territorio de ultramar, así como el vecino Portugal. Una problemática nueva para la Península Ibérica.
1. Las técnicas comerciales revolucionaron el país y permitieron la llegada de exóticos productos y oro y plata americanos, trayendo una gran revolución de los precios.
2. El desarrollo de la burguersía comercial española trajo como consecuencia el auge del puerto fluvial de Sevilla hasta inicios del siglo XVIII y, desde entonces, el de Cádiz. La vieja ciudad hispalense almohade se convierte en una de las grandes ciudades de Europa. El regreso algunos de los emigrados dio el nuevo tipo social del indiano enriquecido.
3. El nacimiento del vasto imperio por administrar hizo necesario el establecimiento de una capital estable donde asentar la enorme burocracia. Madrid se convertirá (Felipe II la designa Corte en 1561) en esa capital ya definitiva frente a la tónica anterior de tener una capitalidad itinerante por Castilla. Las tradicionales buenas relaciones con Inglaterra se rompen por estos motivos coloniales principalmente, siendo el principal enemigo entre fines del siglo XVI e inicios del XIX. Las enemistades con Francia o Portugal se complican aún más.
4. Se desarrollan las expediciones geográficas o científicas para desarrolar las incipientes ciencias: viaje de Elcano alrededor del mundo (siglo XVI); los viajes cartográficos de Jorge Juan y Ulloa para medir el ecuador, o el exploratorio de Malespina por toda América (siglo XVIII). Personajes como Celestino Mutis destacaron en el campo de la botánica, incluso el "inca" Garcilaso en el campo literario.
EN DEFINITIVA, tras las emancipaciones del siglo XIX, España continuó manteniendo sus contactos con el Nuevo Continente (con mayor o menor acierto: guerras neocoloniales en México, República Dominicana, Guerra Hispano-sudamericana de 1866, entre los errores; emigración de trabajadores en masa al Cono Sur americano hasta mediados del siglo XX, entre los aciertos) hasta la actualidad, a inicios del siglo XXI, con los inmigrantes latinoamericanos en España.
NOTA DEL AUTOR DE ESTA ENTRADA
En el momento de escribir esta nota el reloj marca las 0 horas y 5 minutos de la noche ya del día 3 de junio de 2013. La entrada se escribió en marzo de 2009 (justo en la víspera de mi primer viaje a ese maravilloso continente, es decir de mi particular descubrimiento en tierras peruanas, el cual, como español, ha tenido enormes consecuencias particulares para mí) por lo que ya hace cuatro años y más de dos meses desde entonces. Como autor del blog me siento enormemente sorprendido del éxito de este post, el cual no tiene mayor pretensión que un simplísimo esquema de aquel trascendental hecho histórico. Cada día que me meto en las entrañas del blog, veo las entradas a diario de todos y cada uno de los países americanos en este post. Ni que decir tiene que estoy encantado de ser leído en cada uno de esos países, tanto por alumnos como de profesores que me han citado en sus blogs y como referencia documental en trabajos escolares. A todos mis lectores, tanto los pasados como los futuros, les digo:
Copiado de: http://histocliop.blogspot.com/2009/03/blog-post_24.html
miércoles, 12 de agosto de 2015
Nuevo año escolar 2015-2016
Un nuevo año que comienza lleno de retos para todos. Para muchos nueva escuela, para otros cambios en las clases. Esperemos que nada de esto sea un impedimento para la sana convivencia. Todos debemos poner nuestro granito de arena para que este nuevo año que comienza sea uno placentero.
Como siempre les doy la bienvenida a la Biblioteca esperando que esta se onvierta en un lugar favorito de toda la comunidad escolar.
Que tengan un feliz comienzo,
Yolanda Torres, MLS
Maestra Bibliotecaria
Como siempre les doy la bienvenida a la Biblioteca esperando que esta se onvierta en un lugar favorito de toda la comunidad escolar.
Que tengan un feliz comienzo,
Yolanda Torres, MLS
Maestra Bibliotecaria
jueves, 7 de mayo de 2015
Biblioteca Escuela de Juncal : Periódico LA VOZ DE S.U.M.A.S.
Biblioteca Escuela de Juncal : Periódico LA VOZ DE S.U.M.A.S.
Comenzando en este número de marzo habrá otra sección fija en el periódico. La sección es Mi huerto casero. En esta sección aprenderemos como cultivar nuestro propio huerto no importa cuan pequeño sea el espacio que disponemos. Estará a cargo del agrónomo Antonio Peña, maestro de agricultura.
Comenzando en este número de marzo habrá otra sección fija en el periódico. La sección es Mi huerto casero. En esta sección aprenderemos como cultivar nuestro propio huerto no importa cuan pequeño sea el espacio que disponemos. Estará a cargo del agrónomo Antonio Peña, maestro de agricultura.
Número de marzo del Periódico LA VOZ DE S.U.M.A.S.
Visiten la página del periódico para que vean el número de marzo
lunes, 23 de marzo de 2015
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